jueves, 20 de marzo de 2014

Rafael alberti




Rafael Alberti nació en una familia de origen italiano que se dedicaba al negocio del vino en Cádiz. Tuvo una infancia despreocupada y libre de tutela hasta que es ingresado en el colegio de jesuitas San Luis Gonzaga del Puerto donde recibió una educación estricta y tradicional.
La atmósfera asfixiante y la disciplina chocaban con el espíritu del joven que empezó a obtener malos resultados académicos, siendo expulsado en 1916 por mala conducta. No superó el cuarto año de bachillerato.
En 1917 se traslada a Madrid con su familia. Rafael decide seguir su vocación de pintor demostrando gran capacidad estética para captar el vanguardismo de la época. Consigue exponer en el Salón de Otoño y en Ateneo de Madrid.
En 1920 muere su padre. Ante el cuerpo yaciente de su progenitor Rafael escribe sus primeros versos. Nace el Alberti poeta. Una afección pulmonar le obliga a desplazarse a la localidad segoviana de San Rafael, en la sierra de Guadarrama. En el retiro comienza a trabajar los versos que luego formarían "Marinero en tierra".
Restablecido regresa a Madrid donde empieza a frecuentar la Residencia de Estudiantes y se rodea de otros poetas. Conoce aFederico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego y otros jóvenes autores que van a constituir el más brillante grupo poético del siglo XX.
En 1925 recibe el Premio Nacional de Poesía por "Marinero en Tierra" convirtiéndose en una figura preeminente de la lírica española.
En 1927, con ocasión del tricentenario de la muerte de Luis de Góngora, aquel grupo de poetas decide rendir un homenaje en el Ateneo de Sevilla al maestro del barroco español. Aquel acto supuso la consolidación de la llamada Generación del 27, protagonista de la edad de plata de la poesía española.
En los años siguientes Alberti sufre una crisis existencial debida a su delicada salud, sus penurias económicas y la pérdida de la fe. La evolución de su conflicto interior se manifiesta en su poesía de estos años. Prueba de fuego de la que renacerá con nuevas convicciones e ideales. Nace el Alberti comprometido con la política, en plena dictadura del general Primo de Rivera. Participa en revueltas estudiantiles, apoya el advenimiento de la Segunda República Española y se afilia al Partido Comunista. Para él, la poesía se convierte en un arma necesaria para sacudir conciencias, una forma de cambiar el mundo.
En 1928 se encontraba viendo la final de la Copa del Rey de Fútbol entre el FC Barcelona y la Real Sociedad donde destacó el portero culé Franz Platko. El poeta le dedicó un poema por su espléndido partido.
En 1930 conoce a María Teresa León con la que fundaría en 1933 la revista revolucionaria "Octubre". Viaja a la Unión Soviética donde asiste a una reunión de escritores antifascistas.
En 1936 estalla la Guerra Civil. Durante este periodo Alberti fue miembro de la Alianza de Intelectuales Antifascistas junto con otros autores como María Zambrano, Ramón Gómez de la Serna, Miguel Hernández, José Bergamín, Rosa Chacel, Luis Buñuel, Luis Cernuda, Pedro Garfias, Juan Chabás, Manuel Altolaguirre entre otros. En su actividad, además de la propiamente cultural, se hicieron manifiestos, charlas y llamamientos contra el ascenso del fascismo que representaba el Ejército sublevado de Franco, así como la realización de boletines y publicaciones entre las que destacó El Mono Azul. Rafael Alberti colabora en salvar los cuadros del Museo del Prado de los bombardeos, acoge a intelectuales de todo el mundo que apoyaban a la República y llama a la resistencia del Madrid asediado recitando versos que se difunden hasta los frentes de batalla.
Tras la derrota republicana, Alberti y María Teresa León se ven obligados a exiliarse. Se trasladan a París hasta que el gobierno de Pétain les retira el permiso de trabajo por ser considerados comunistas peligrosos. En 1940 y ante la amenaza alemana, se embarcan en Marsella a bordo del "Mendoza" rumbo a Buenos Aires donde llegaron el 2 de marzo de 1940. Vivirán en Buenos Aires y en la estancia El Totoral de Córdoba. En Argentina nace su hija Aitana , en Chile serán acompañados por Pablo Neruda.
A partir de entonces Rafael Alberti vive un largo exilio que le llevará a Buenos Aires, Punta del Este y Roma. No regresa a España hasta 1977, después de la muerte del dictado rFranco. Ese año es elegido como diputado al Congreso en las listas del Partido Comunista, pero no tarda en renunciar al escaño porque lo que desea es estar en contacto con el pueblo.
A partir de entonces asiste a recitales, conferencias y homenajes multitudinarios. No consiguió sillón en la Academia, pero obtuvo Alberti el mayor reconocimiento literario, el Cervantes, que se adjudicó en 1983. Antes había sido distinguido con galardones internacionales como el Lenin de la Paz (1965) y el premio Roma de Literatura (1991), además del Nacional de Teatro (1980). Renunció al otro gran galardón de las letras españolas, el Príncipe de Asturias, debido a sus fuertes convicciones republicanas.
El 28 de octubre de 1999 murió en su casa de El Puerto de Santa María, en su pueblo natal. Sus cenizas fueron esparcidas en el mismo mar de su infancia, aquel que cantó en su obra "Marinero en Tierra".





Marinero en tierra, M., Biblioteca Nueva, 1925 (Premio Nacional de Literatura).
  • La amante, Málaga, Litoral, 1926.
  • El alba de alhelí, Santander, 1927 (Edición privada de José María de Cossío).
  • Domecq (1730-1928). Poema al Ilmo. Sr. Vizconde de Almocadén, Jerez de la Frontera, Jerez Industrial, 1928.
  • Cal y canto, M., Revista de Occidente, 1929.
  • Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, publicado por primera vez en distintos números de La Gaceta Literaria, 1929.
  • Sobre los ángeles, M., CIAP, 1929.
  • El poeta en la calle (1931-1935), Aguilar, Madrid, 1978. Publicado por primera vez en Poesía (1924-1937).
Rafael Alberti 1977.
  • Consignas, M., octubre de 1933.
  • Un fantasma recorre Europa, M., La tentativa poética, 1933.
  • Poesía (1924-1930), M., Ediciones del Árbol( Cruz y Raya), 1935.
  • Versos de agitación, México, Edit. Defensa Roja, 1935.
  • Verte y no verte. A Ignacio Sánchez Mejías, México, N. Lira, 1935.
  • 13 bandas y 48 estrellas. Poemas del mar Caribe, M., Manuel Altolaguirre, 1936.
  • Nuestra diaria palabra, M., Héroe, 1936.
  • De un momento a otro (Poesía e historia), M., Europa-América, 1937.
  • El burro explosivo, M., Edic. 5º Regimiento, 1938.
  • Poesías (1924-1937), M., Signo, 1938.
  • Poesías (1924-1938), Bs. As., Losada, 1940.
  • Entre el clavel y la espada (1939-1940), Bs. As., Losada, 1941. Dibujos de Rafael Alberti.
  • Pleamar (1942-1944), Bs. As., Losada, 1944.
  • Poesía (1924-1944), Bs. As., Losada, 1946.
  • A la pintura, Bs. As., Imprenta López (Edición privada).
  • A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1948), Bs. As., Losada, 1948.
  • Coplas de Juan Panadero. (Libro I), Montevideo, Pueblos Unidos, 1949 (2ª edición ampliada). Dibujos de Toño Salazar.
  • Poemas de Punta del Este (1945-1956), 1era edición Seix Barral 1979, 89 páginas, ISBN 84-322-9545-0
  • Buenos Aires en tinta china, Bs. As., Losada, 1952. Dibujos de Attilio Rossi.
  • Retornos de lo vivo lejano, Bs. As., 1952.
  • A la pintura (1945-1952) 2ª edic. aumentada, Bs. As., Losada, 1953.
  • Ora marítima seguido de Baladas y canciones del Paraná (1953), Bs. As., Losada, 1953.
  • Redoble lento por la muerte de Stalin, (Buenos Aires, 9 de marzo de 1953). Incluido en sus Obras completas. Poesía III. Seix Barral. 2003.
  • Balada y canciones del Paraná, Bs. As., Losada, 1954.
  • Sonríe China, Bs. As., Jacobo Muchnik, 1958 (en colaboración con María Teresa León).
  • Poemas escénicos, Bs. As., Losada, 1962 (2ª edic. ampliada y bilingüe español/italiano).
  • Abierto a todas horas, M., Afrodisio Aguado, 1964.
  • El poeta en la calle (1931-1965), París, Librairie du Globe, 1966 (Recopilación de toda la poesía social de Alberti).
  • Il mattatore, Roma, Eutro edit, 1966.
  • A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1967) 3ª edic. aumentada, M., Aguilar, 1968 (Prólogo de Vicente Aleixandre).
  • Roma, peligro para caminantes, México, Joaquín Mortiz, 1968 (2ª edición aumentada- Málaga- Litoral- 1974).
  • Los 8 nombres de Picasso y no digo más que lo que no digo, B., Kairós, 1970.
  • Canciones del Alto Valle del Aniene, Bs. As., Losada, 1972.
  • Disprezzo e meraviglia (Desprecio y maravilla), Roma, Riuniti, 1972 (Bilingüe italiano-español. Antología con poemas inéditos).
  • Maravillas con variaciones acrósticas en el jardín de Miró, B., Polígrafa, 1975.
  • Coplas de Juan Panadero (1949-1977), M., Mayoría, 1977.
  • Cuaderno de Rute (1925), Málaga, Litoral, 1977.
  • Los 5 destacagados, Sevilla, Calle del Aire, 1978.
  • Fustigada luz, B., Seix Barral, 1980.
  • Versos sueltos de cada día, B., Seix Barral, 1982.
  • Golfo de Sombras, M., Villamonte, 1986.
  • Los hijos del drago y otros poemas, Granada, Diputación, 1986.
  • Accidente. Poemas del Hospital, Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1987.
  • Cuatro canciones, Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1987.
  • El aburrimiento, 1988.
  • Canciones para Altair, M., Hiperión, 1989.
  GALOPE
Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.
Carasteristicas :

Este Galope de Rafael Alberti ha sido, y aún continúa siendo, una de las piezas más empleadas, más leídas y recitadas por las clases trabajadoras, antiguo proletariado, en sus movimientos de lucha. Hoy, por desgracia, vuelven a resonar por las calles estos versos del incombustible artista, en una clara invitación a no desfallecer, a seguir adelante, a luchar y a defender lo que tanto costó ganar.



A LUIS CERNUDA, AIRE DEL SUR BUSCADO EN INGLATERRA
Si el aire se dijera un día:
                                                 
 —Estoy cansado,
rendido de mi nombre... Ya no quiero
ni mi inicial para firmar el bucle
del clavel, el rizado de la rosa,
el pliegecillo fino del arroyo,
el gracioso volante de la mar y el hoyuelo
que ríe en la mejilla de la vela...
Desorientado, subo de las blandas,
dormidas superficies
que dan casa a mi sueño.
Fluyo de las paradas enredaderas, calo
los ciegos ajimeces de las torres;
tuerzo, ya pura delgadez, las calles
de afiladas esquinas, penetrando,
roto y herido de los quicios, hondos
zaguanes que se van a verdes patios
donde el agua elevada me recuerda,
dulce y desesperada, mi deseo...
Busco y busco llamarme
¿con qué nueva palabra, de qué modo?
¿No hay soplo, no hay aliento,
respiración capaz de poner alas
a esa desconocida voz que me denomine?
Desalentado, busco y busco un signo,
un algo o alguien que me sustituya
que sea como yo y en la memoria
fresca de todo aquello, susceptible
de tenue cuna y cálido susurro,
perdure con el mismo
temblor, el mismo hálito
que tuve la primera
mañana en que al nacer, la luz me dijo:
—Vuela. Tú eres el aire.
Si el aire se dijera un día eso...

La paloma
    

Se equivocó la paloma,
se equivocaba.
Por ir al norte fue al sur,
creyó que el trigo era el agua.
Creyó que el mar era el cielo
que la noche la mañana.
Que las estrellas rocío,
que la calor la nevada.
Que tu falda era tu blusa,
que tu corazón su casa.
(Ella se durmió en la orilla,
tú en la cumbre de una rama.)

Tema : Amor pasado


GÓNGORA
Rubios, pulidos senos de Amaranta,
por una lengua de lebrel limados.
Pórticos de limones, desviados
por el canal que asciende a tu garganta.
Rojo, un puente de rizos se adelanta
e incendia tus marfiles ondulados.
Muerde, heridor, tus dientes desangrados,
y corvo, en vilo, al viento te levanta.
La soledad, dormida en la espesura,
calza su pie de céfiro y desciende
del olmo alto al mar de la llanura.
Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,
y gladiadora, como un ascua impura,
entre Amaranta y su amador se tiende.


   ALGUIEN
  Alguien barre
y canta
y barre
(zuecos en la madrugada).
  Alguien
dispara las puertas.
¡Qué miedo,
madre!
  (¡Ay, los que en andas del viento,
en un velero a estas horas
vayan arando los mares!)
  Alguien barre
y canta
y barre.
  Algún caballo, alejándose,
imprime su pie en el eco
de la calle.
¡Qué miedo,
madre!
  ¡Si alguien llamara a la puerta!
¡Si se apareciera padre
con su túnica talar
chorreando!...
¡Qué horror,
madre!
    Alguien barre
                y canta
                      y barre.